MATER INMACULADA

¿Crees en Dios? Algunos responden que no, pero¿ se niega lo que no existe? Generalmente dicen: «Creo que hay algo superior…»

En general, tenemos conciencia de ese ALGO. Según culturas y épocas recibió muchos nombres. Las iglesias, sus sacerdotes, se han constituido en mediadores entre Dios y los hombres. Pero quien conocía ese ALGO tanto como para anularse, para decir que sus obras no eran suyas, ni su palabra, sino obra de ese «ALGO», animó a que fuéramos DIOSES, a creer que la maravilla es nuestro habitat y que en el alma y a solas, buscáramos su voz. Jesús jamás animó a crear asociaciones. Animó a buscar, a llamar y a pedir en el nombre del Hijo.

Con ayuda de mi maestro, Félix Gracia, he identificado a ese HIJO como Dios hecho visible. Ese ALGO no puede ser definido, sí sentido. No le ven nuestros ojos, sí los del alma, la cual ve en TODO su presencia, empezando por uno mismo. ¡Qué distinto el discurso de las religiones, que nos convierten en tan poco que ni soñar podemos!

La madre de Jesús debió ser muy fuerte. Soñó ser portadora del modelo, de aquel cuya esencia es camino para lograr lo mismo que Él: concebir que también tú y yo podemos darnos cuenta de que albergamos a todo un Dios y no por ganárnoslo, sino por ser sus Hijos, Dios hecho visible. Y María lo sabía…, lo descubría día a día.

Durante milenios, el vientre hinchado portador de vida provocaba una admiración sin límites por la mujer. Un día descubrieron los varones su participación en la fecundación y empezó la era patriarcal. Dura ya unos cinco mil años. Tiempo para el macho, para demostrarse qué era, conocer su poder, admirarse de su fuerza. Hoy saben qué son. El patriarcado se acaba. Ya hay varones conscientes y usan sus capacidades para que ellas vuelvan a creer en si mismas.

Hoy celebra el cristiano a María Inmaculada y el ateo, el día de la mujer.

Me sobra este día. No existe día para el varón, lo que para mi es una discriminación. Dedican días a los olvidados de la Tierra… Somos otra cosa que no es lo que el feminismo pretende y quienes se dicen feministas muestran. Pero la inmaculada concepción de María virgen, da para pensar.

La palabra VIRGEN, significaba otra cosa en origen. Ser virgen es ser independiente, autónoma, estar desligada del hombre para vivir. Nada que ver con el himen, o con ser madre. Es una actitud interna que busca en el interior sus propias respuestas.

La palabra INMACULADA significa «sin mácula», sin mancha alguna. ¿Qué nos mancha? ¿Es posible mancharse? Para las iglesias son los pecados manchas. No creo en el pecado. Existe el error, pero sin error, que es producto de probar caminos distintos, no descubrimos el camino, la respuesta que vale. El error es bendito, única forma de saber qué sí y qué no. El peso de culpa y el castigo unido al error, nace en las mentes que desconocen la vida o pretenden manipularla. La evolución natural eliminó especímenes, transformándolos, como a los dinosaurios en pájaros. Sin castigo…

La iglesia católica, propone personalidades como guía, aunque las ensalza tanto que es imposible seguirlas. Sin embargo, si somos conscientes de que sólo existe Dios y que no podemos ser otra cosa que Dios jugando a conocerse en acción en sus múltiples formas, lo que el catolicismo afirma sobre María, lo afirma implícitamente de cada ser humano y de toda la materia.

María, madre, representa también la MATERIA, la parte visible de Dios, o como diría mi maestro, la parte EMANADA de Dios. Si ella es inmaculada, a pesar de siglos de oír que somos «polvo», a pesar de cuantas culpas hemos echado sobre nuestra persona, lo que somos es INMACULADOS, toda la materia lo es y lo es desde el primer instante de su existencia, pues lo que emana de Dios es Dios, visible o no.

Así que, hoy no celebro la Virgen Inmaculada, ni el día de la Mujer: CELEBRO LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIDA y celebro sus errores. Un día nos llevarán a saber que Dios existe y que cada uno puede hacerlo real en sí, si se da cuenta. Creo firmemente que este y no otro, es el sentido de la Vida.

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