Sí. ¡Existen los Reyes Magos!

Estamos tan abstraídos por lo que ven los ojos, que hemos olvidado que la vida es mucho más de lo que se ve.

Un día una voz te sopla: Los reyes no existen y casi traidor te sientes, si te atreves a preguntar a quienes nos han mentido tanto tiempo. ¿Mintieron? ¿De veras? Padres que a fin de mes se ahogaban, hacían magia para que este día que llega mañana otra vez, fuera una cumplida ilusión para sus pequeños. Así hacía yo misma, por eso lo sé. Y por eso, antes de que nadie se lo contase, se lo conté yo a los míos.

» Verás, los tres viejitos no viven ya, pero encargaron a todos los papás y mamás del mundo seguir dando un regalo este día. Formaron la Orden de los Magos, a la que desde hoy tú perteneces, porque a nadie le falte la esperanza y reconozcan la bondad». Más o menos de este modo pasó mi hijo a ser REY MAGO. Con una espada de juguete, que coloqué brevemente en sus hombros, por turno, y de rodillas, le nombré REY MAGO y le hice saber que tendría que buscar en lo sucesivo regalos para todos los niños que viven siempre en nuestro corazón y que ni el tiempo mata.

Hay un mundo invisible perfectamente integrado en cada uno, que no es menos importante o menos percibido. Hay, sí, que conectar con ese que fuimos en la infancia, siempre ansioso por comprobar que la bondad, la generosidad, la felicidad sí que existen. De pronto el corazón se entusiasma con el entusiasmo de otro, y qué bonito y gozoso es pensar en ellos mientras uno elige, queriendo hacer felices a los demás. Aquí me da igual si los grandes almacenes, se forran. Lo que me importa es forrar los corazones de amor al menos para otro año.

Melchor, Gaspar y Baltasar, o Papá Noel, son sino signos externos de un símbolo que le dice al hombre de todos los tiempos que la Vida es buena, que sorprende, que merece mucho la pena reencontrar nuestra fe infantil si nos hace falta vivir la verdad.

Verdad, digo, porque no hay engaño en despertar la confianza en lo sobrenatural, porque funciona y se manifiesta en cuanto dejas de pedir pruebas y oyes a cambio tu alma. Hay quien olvida que lo tangible es realmente una onda convertida en partículas y que esa onda de energía, Esa, es lo que mueve la existencia llevada por una inteligencia basada en el amor. No ese amor condicionado que solemos ofrecer, sino aquel otro que nada pide a cambio.

Así que, sí. Los Reyes Magos existen aunque se vistan de amor humano y filial y es bueno alimentar esa confianza en la VIDA, pues aunque haya en ella tanto de incomprensible, no es preciso comprender ni el entusiasmo, ni la alegría. Basta, con abrirse, para sentirlo.

Muchos pequeños se irán llenos de esperanza esta noche y mañana correrán gozosos a ver si todavía existe la magia. Hoy es el regalo de un mago, mañana, si descubren que ese mago vive en ellos y que en verdad todo lo cuida…, aún ante la mayor de las desgracias resurgirán fortalecidos porque descubrirán que el MAGO soy Yo. Cada uno de nosotros y todos a la vez.

¡¡¡¡FELIZ NOCHE DE REYES y que mañana abramos, por fin, el regalo de la Vida!!!!

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