AB USO. O simplemente abusar.

Helada se queda el alma, la mente o el corazón, o los tres cuando escuchas:

Hay una organización de antinatalista, que pretenden la extinción del hombre como especie para salvar al planeta y se mutilan sexualmente convencidos de lo adecuado de no tener más hijos: prefieren no ser padres.

O….

Ronaldo, el futbolista laureado, gasta en “algo” 11.000.000 de euros.

O esto.

La ONU en misión de paz lleva años consintiendo que niñas desde once años de edad, por 1 dolar, tengan relaciones sexuales con quienes traen “paz” a su tierra…

¡Vale! … Son tantas las causas y consecuencias del humano existir que hielan el alma… Si uno sólo un día entero fuese humano, tan solo 24 horas humano, creo que el dolor nos mataría.

Uno no puede llamarse SER y “humano” y convivir con realidades de ABuso denigrantes y seguir comiendo y respirando en este planeta como si nada de eso ocurriese y sin embargo, lo hacemos. Yo también.

Hay una razón que nos excusa y nos protege del daño infinito que nuestra tibieza provoca. El cerebro humano, si bien está conectado con cualquier realidad de los de su especie de modo instantáneo, sólo lo hace a nivel subliminal. Es decir: uno no se entera.

En este preciso instante alguien rapta, viola, mata, corrompe, roba, abofetea, maltrata, insulta… Es así. Y sin embargo tanto horror no me hiere a mí, porque aun imaginándolo, no lo percibo en propia piel.

Debe haber algo en la evolución de nuestra especie que permite conocer el malestar o el desastre ajeno, sin que impida intentar aun la búsqueda de nuestra propia felicidad. Creo que no es un error, pues si ante cada desmán la compasión que se nos supone como hombres se despertase, no daríamos más de tres pasos. Y se requieren muchos, muchísimos, para que todos los hombres que se sienten hombres y no fieras o simples egoístas, puedan no obstante tejer un suelo de prosperidad y bienestar auténtico para el futuro, que siempre se inicia ahora mismo.

AB preposición, creo, del latín indica: separación, alejamiento, privación de algo.

Abuso podría significar esto:

Abuso si uso “de más”, o no uso aquello como se diseñó alejándome de su verdadera utilidad o propósito. Me alejé o separé de la función para la que se creó lo que uso.

Dice mucho que la primera palabra para definirla sea SEPARACIÓN.

No gustan mucho las separaciones de cualquier clase… No parecen bonitas, salvo que se trate de materia pura y dura, porque…, p. ej. un ladrillo es una separación de arcilla cocida que por “separarse” permite crear edificios sólidos… A nivel material, físico estricto, construir pide separar y produce duración temporal.

 Pero separarse del amigo por largo tiempo, decir adiós al padre muerto, separar una pareja, separar…, sin más, cuando lo que se aleja es uno mismo de lo que ama… daña.

Si sientes la unidad fundamental de la vida sabes que nada jamas ha estado separado. Hay un pegamento que todo lo mantuvo y mantiene siempre unido, me refiero al vacío cuántico…¿O SERÁ EL AMOR?

Es un engaño de los sentidos separar para colocar, para ordenar, creyendo distribuir cada cosa por clases, pues los ojos dicen que hay orden. Un microscopio potente diría otra cosa…

Nosotros seccionamos todo y manipulamos todo, sin que sea nocivo. El orden produce sensación de armonía. Es gracioso, que la naturaleza que tanto embelesa, a poca sensibilidad que se tenga, es lo más desordenado que hay…DESDE NUESTRO punto de vista… Por eso urbanizamos…¿No? Cuando te sientes pocho, miras lo natural en busca de paz…

Vivimos de sensaciones…Pero las guardamos interiormente. No nos paramos mucho a sentir qué siento o qué me hace sentir aquello. Nos enganchamos a lo que vemos y nos dedicamos a sobrevivir. Vivir, es otra cosa.

Es ahí donde abusamos: Para que yo esté medio bien prefiero no pensar mucho rato en lo que a otro daña y luego me justifico con : Cada uno en su casa y Dios en la de todos… O esta otra “maravilla”: VIVE Y DEJA VIVIR…, buen modo de no implicarnos en eso que al otro le hace molestarme, pretendiendo que mi persona o mi casa tiene derecho a la vida que me guste.

Cuando lo leí también me heló las venas:

YO OS VOMITO TIBIOS…, porque no sois ni fríos, ni calientes.

Se atribuye a Dios. Uno no suele tenerse ni por excelente, ni por malvado… Eso me colocaba entre los tibios, aquellos que son vomitados, expulsados… ¿ Significaba que para mi la felicidad estaba vedada?

Lo cierto y real es que ABusamos.

Ronaldo abusa de sus ganancias. No considera que un capricho no es de recibo si gasta tal cantidad de pasta, habida cuenta de dónde nació… En las fabelas brasileiras viven en guerra… No es como la de Irak… Ni rinde tanto económicamente, pero el homicidio sale baratísimo, Se matan dos policías al día e incontables niños, personas cuya vida…¿¿¿Interesa a alguien más que a quien intenta abandonar ese infierno??? Pero no hay error… Ronaldo gana mucho, gasta a esa altura y supongo con criterio propio, escoge en qué lo gasta…Si nos parece un “exceso”, vivamos y dejémosle vivir. Nadie le regala su dinero. ¿O Sí?…

Me pregunto si cuantos van al fútbol y lo siguen como una fe, no tienen algo que ver aceptando pagar burradas por una camiseta con su imagen. Ayer lloraraban futbolistas. Pasan a segunda, ni si quiera la tercera. Imagino que no sólo es por dinero, sino por el sueño de ser justamente tan admirados como Ronaldo, el espíritu de equipo que les aupó y todo su esfuerzo perdido.

¿Llorarían si recibiesen el reconocimiento por ser profesionales dignos del fútbol ganasen lo que ganasen…, jugasen en la liga de oro o de plata?

¿Qué le reprochamos a Ronaldo si compramos la camiseta con su imagen para que mi niño la luzca y ni siquiera para ir a gimnasia? ¿Quien se acuerda del paisano de Ronaldo que muere ahora en Brasil a quien probablemente Ronaldo no le pasa un tanto al mes? ¿Soy consciente de que mi tibieza apuntala una fortuna como la suya y consiente el homicidio?

A veces gritamos: ¡¡ESO ES UN ABUSO!!

Fácil verlo si se nos infringe. ¡¡Qué ajenos estamos a cientos de abusos cotidianos cometidos en el llamado primer mundo por mí!!

Nunca relaciono mi capricho y abuso… El chocolate lo es…Nos estamos cargando con exquisitez y elaboraciones de chocolate el planeta para que produzca cacao. Está empezando a escasear…Hemos esquilmado las zonas donde se produce y permitido extinguirse especies de aquellos lares. “¡Hombre! Alguien dirá: yo no. Ni me gusta el chocolate.”.

Da igual. ¿Conduces un coche? Ya: lo ganaste con el sudor de tu frente. Te lo mereces. Me justifico al usarlo porque a mi trabajo no puedo ir de otro modo. Falso. Si hay chiquitines  en África, Sudamérica y Asia que van a una escuela a kilómetros dedicando parte del día para ir…, ¿No podría madrugar y hacer a pié como ellos los escasos 5 ó 6 que me separan de mi escuela? Yo abuso también.

El propósito del automóvil era facilitar el transporte, agilizarlo…No creo que sus creadores lo hiciesen para pasarnos horas en caravanas desesperantes para ir al trabajo o a centros comerciales abarrotados a por cosas que a menudo devolvemos, o duermen en un rincón de casa pasado el primer uso, cuando…¡ Ya no está de moda! Ha perdido su brillo…

Quererse y cuidarse es lícito. Pero si se nos llena la boca de lo que abusan…LOS DEMÁS…, ¿No es hora de reconocer que cuanto pasa en el mundo es también responsabilidad mía? LA CALLE NO ESTÁ SUCIA SOLO POR LO QUE OTROS TIRAN.

Puedo auto justificarme, alejarme de la repercusión que mis actos tienen en eso que luego nos da tanta pena.

Es muy fácil abusar.

Y seamos sinceros: uno jamás violaría de forma consentida a la niña del país que pretenden salvar. Más…, hay actos pequeños. Están en mi mano. SOY RESPONSABLE cuando hay (por volver al caso) personas que se mutilan sexualmente para salvar al planeta.

¿De verdad nos damos cuenta de que usar es lo suyo, pero abusar del modo que sea afecta a todos, como el vuelo de mariposa que termina por crear un huracán al otro lado del mundo?

Quizás un día no haya chocolate. No importa. Lo que importa es tomar conciencia de que SÍ puedo usar de todo, buscar mi felicidad, pero dejar de romperme las vestiduras con los abusos sexuales, económicos o políticos, si pretendo que mi piel y mi casa me separan de ti. Nada es mío. TODO ES NUESTRO.