Yo NO SOY tu JUEZ

Hace unos minutos apenas apagaba el televisor. He visto seguidas dos de esas películas que llamo amables, esas que cuando acaban te ponen una sonrisa en los labios. A veces me engancho a una tercera…Sólo que la tercera de hoy se iniciaba con una mujer ensangrentada, pidiendo auxilio por teléfono…Entonces he apagado la televisión sin más.Y desde mis adentros surge una pregunta: “¿Es que quieres ignorar la realidad?”…

guerraagresionmiseria

Hace ya algunos años decidí que alimentar mi mente de luz, alegría, bondad, visiones futuras de paz era lo suyo. Del mismo modo que no das tristeza, malestar, disgusto o pesimismo a tus invitados, sino que procuras poner todo a favor para que se sientan bien, si el mejor de mis invitados soy yo misma, intentaré con esmero que cuanto me llegue sea expansivo, entusiasta, dulce y en suma, amoroso.

Habrá quien diga que me construyo un mundo ideal que oculta la verdad de este mundo en que vivimos. No. La verdad de este mundo en que vivimos es lo que nos ocultamos cuando nos emperramos en sufrir. La realidad objetiva no existe, pues no hay dos seres humanos que vean la misma e idéntica realidad. Hay una realidad para cada uno. LA SUYA. Siempre digo que de la famosa botella medio llena o medio vacía, la cantidad de líquido objetivamente considerado ES LA MISMA ya la veas medio llena, ya medio vacía. Ocurre que no percibimos la misma sensación si decimos que está medio llena, que si la vemos medio vacía. Verla medio llena te da esperanza, te abre nuevas posibilidades aun. Lo contrario te deprime, te hace recordar que todo lo bueno se acaba y que para ti, ya está cerca ese final.¡¡¡NO!!! No se parece nada lo que el corazón siente según alimentemos el alma de desastre y miseria o de contento y fe.

Normalmente nos decrecemos creyendo que si soy optimista, lo soy y si pesimista no puedo evitar verlo todo del gris al negro. La cuestión es que nadie es sólo pesimista u optimista.

Nacimos como un todo completo. Lo ignoramos, lo sé, pero es cierto. Cada uno de nosotros desarrolla hacia fuera una de esas dos opciones primordialmente. Y luego échate a dormir, pues tu cerebro a sabiendas de lo que de él esperas, te dará más de lo mismo. No es verdad que el optimista no pueda ver lo pesimista en sí, ni que el pesimista no pueda tornar su pesimismo optimismo. No lo es.

La cuestión radica en hasta qué punto soy mi propio prisionero y considero que más vale pájaro en mano que ciento volando, aun si el de mi mano hiede, porque está podrido. Tener esperanza es o debiera ser lo que alimentase cada día nuestro despertar. Y lo es porque es la opción más sana, la opción más constructiva. ¡Claro que para aposentarse en una visión así de la vida, necesito ver inocencia en torno a mi!

Nos pasamos la vida echando culpas. “Yo no tengo la culpa de que…”, o “la culpa es de …que…”. CULPAS, PECADOS, FALTAS…E intentaremos que el culpable no sea yo casi siempre. Ni que decir tiene que si no tengo escapatoria y todo me apunta como culpable, voy a hundirme.

Para mi la VIDA es un manantial destinado a ser río, desembocar en el mar y evaporarse para ser nube y precipitarse de nuevo, recogerse bajo la superficie y renacer otra vez como manantial. Ningún recorrido será idéntico, pues el simple paso del agua horada y transforma la tierra por la que fluye. Tampoco llueve nunca igual. Y tengo la certeza que vivir feliz supone no oponerse jamás a entrar en el manantial para desde ese momento fluir como lo decida el agua. Si en alguno de esos distintos momentos quien va en el río se niega a ser arrastrado, sufrirá. Sin embargo si uno se sabe gota del agua y se deja llevar por donde la corriente manda, aceptará el salto de la catarata grade como el del simple desnivel de terreno. Aceptará el lento discurrir del meandro, como la inserción en el agua salada, preludio de convertirse en nube.

El optimista ya sabe que sea cual sea el lugar del río en que uno se halle, la corriente te lleva a ser nube y le encanta ser nube, porque antes vio lo adecuado en cada sector del recorrido. Pero no teme, pues ha descubierto un ciclo completo y con sentido en ese ciclo sin fin.

Hace ya mucho que yo hablo de esta forma. Lo diferente reside en que antes me llamaban IDEALISTA, como diciendo que desconocía la vida real. Ahora, a mis casi 60 años, ya no hay nadie que pueda repetir que no conozco la vida real.

Quien os habla ha sido la esposa de un alcohólico maltratador, vio morir a un hijo amado a sus 21, vio arder su casa y perdió en el incendio a sus padres la noche de Nochebuena y  tras intentarlo todo por sacar a su marido de su enfermedad, se quedó prematuramente viuda. Sé lo que es el paro, la carencia material y sobre todo sé lo que puede llegar a doler vivir. No. No soy una idealista que vive en un cuento y desconoce el mundo.

Pero uno puede optar por sentirse víctima o por soltar esas piedras a las que las manos se sujetan para no dejarse arrastrar por la corriente o confiar en la vida y soltarse: FLUIR.

No soy un ejemplo. Soy la prueba tal vez, que si uno cultiva amabilidad, sinceridad y amor, la cosecha no puede ser odio, mentira y traición. Las semillas “buenas” dan frutos sabrosos, la semillas de patatas dan patatas. Creo que todas las semillas son útiles, unas para abrir el corazón alguna vez, otras para mantenerlo abierto siempre. Ahora bien, la cosecha no es igual de excelente en uno u otro caso.

Sembrar inocencia en vez de culpa es muy, muy útil. Dile a un “culpable” que lo es y se hará más culpable, es decir que cometerá más actos que merezcan ese apelativo. Por otro lado…¿Es que hay culpables?

La culpabilidad reúne una serie de condiciones que a mi modo de ver y sentir son incompatibles con la especie humana. Para empezar uno ha de ser libre. Pero libre, libre. ¿Qué es eso? Pues conocer material, emocional y socialmente al menos la naturaleza del acto que realiza. Además  ha de tomar una decisión autónoma,  plenamente independiente, de llevarlo a cabo y por último, realizarlo. Sé que se nos atribuye capacidad penal a partir de los 18 años. La cuestión es que la edad cronológica es un mal elemento de medida.

La Psicología establece que la madurez humana es esa cosa que brilla casi siempre por su ausencia. Es realmente muy difícil hallar  a alguien maduro, es decir HECHO, responsable de sus actos por tanto. Pero la poca gente que llega a esa forma de sentir la vida llamada MADUREZ, se distinguen por su apreciación del otro, los otros y todo lo establecido. Respetan profundamente la existencia en cualquiera de sus formas y precisamente por ello, es realmente difícil que puedan ser culpables de dañar ni a una mosca.

Los demás, la gente corriente como nosotros, tenemos parcelas de nuestra personalidad maduras, pero muchas otras que denotan que no ya 18 años…¡¡Ya nos gustaría tener 10 u 11 a este nivel!!

Esto explica el devenir del mundo extraordinariamente bien. Creemos que son adultos los que mueven los hilos. Y eso son. Gente ADULTERADA, que adulto y adulterado vienen de la misma raíz semántica, del mismito significado. En general nadie es fiel a si mismo, porque serlo te obliga a mirar al otro, a darte cuenta de que en él está lo mismo que en ti  y automáticamente ya no puedes culparle, so pena de culparte tu mismo. Y eso…¡Ay! Eso no nos gusta nada. Si un niño está condicionado por las leyes de su casa, su herencia genética y familiar, por sus vivencias, por su inmadurez, un “adulto” está mucho más condicionado, pues ya es reo del qué dirán, de sus hábitos y de lo mismo que en su niñez le condicionó y le llevó a ser en mucho como es. También es reo de su grupo de referencia. Si tu gente hace según que cosas, dejar de hacerlas supone un acto de valentía poco común y a menudo el aislamiento.

Así que, cuando mañana oigamos las noticias y hablen de imputados, sospechosos de esto y aquello, aparentes asesinos, terroristas…Tal vez deberíamos detenernos un momento. Y antes de opinar, discernir si esa gente pudo ser LIBRE para actuar conociendo cada paso de los actos cometidos. A lo mejor alguna vez nos damos cuenta de que el imputado no supo decir no, el sospechoso no aguantaba más la rabia contra el mundo y la pago con sus seres queridos, el asesino bebió porque un minuto de olvido de su drama le era más vital que el aire y el terrorista llevaba desde niño viviendo él mismo en el terror mientras le lavaban el cerebro.

Los actos fueron destructivos y la sociedad ha de hallar formas sanas de recuperar a sus miembros heridos, que no son la cárcel o la muerte. Pero sobre todo podríamos reconocer que en menor grado TODOS HACEMOS LO MISMO. Unos roban millones, otros bolígrafos y folios de la empresa. Decir no cuando perteneces a un grupo social nos cuesta una barbaridad. Si mis amigos juegan a las cartas y yo no quiero hacerlo, o termino por jugar o me aíslo…Y es un ejemplo tonto. Los hay mucho más severos.Y somos o no experto en pagarla con nuestros seres queridos? Lo que pasa es que nuestra desesperación no nos hace coger un cuchillo…En cuanto al asesino…¿Cómo nos atrevemos a juzgar la vida de otro sin conocerle? Del terrorista ya ni hablo. Sólo sé que esos jóvenes que explotan con sus bombas llevan aislados demasiado tiempo. Antes de que puedan sentarse a preparar el ataque, llevan ya años sometidos a un ideario interno conseguido privándole del respeto y la dignidad más absolutos. Esas personas en ocasiones son captadas antes de su adolescencia y han sido maltratados por el hambre, la ausencia de comprensión y la soledad en el mejor de los casos.

Sí. Sé lo que es el mundo, pero he decidido proyectar un mundo de inocentes que ignoran la belleza, las maravillas y el amor que puede dar la VIDA.

 

juicios

 

 

                                                        YO NO SOY EL JUEZ DE NADIE.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s