¡¡La vida no es una mierda!!

Sé que esa palabra no es educada, pero es adecuada.

Uno nace y a cada paso mientras creces oyes eso de : CUANDO SEAS MAYOR…Y el niño que somos lo oye y cifra sus esperanzas de libertad ahí, en esa promesa. “Cuando yo sea mayor seré esto o lo otro, haré esto o aquello”.

Como si fuera cuestión de años el poder hacer y deshacer… Y realmente, cuando la adolescencia hierve en uno, cuando más ganas tiene uno de cambiarlo todo, porque todo está mal, todo va mal que peor imposible, le sueltas a tus progenitores aquello de YO NO SOY TU… Con toda la impunidad que da la inmadurez, con toda la inconsciencia, te crees de verdad que el mundo es tonto no, gilipollas, porque es muy viejo y en tanto tiempo, sólo ha sabido perpetuarse sin mejorar en lo esencial un ápice.

La fuerza que da la juventud te engaña y crees que la solución la traes tu y que este mundo absurdo está equivocado. TU, tú, vas a ser el menda que ponga a todo en su sitio.Verdaderamente hay una corta fase en que crees que tu puedes y que es cuestión de tiempo. El tiempo llega y te pasa por encima y tu fuerza se ve enfrentada a fuerzas tan extraordinarias y potentes, que has de reconocer que el mundo no tiene arreglo. Acabas de terminar tu adolescencia y toca la hora del “sálvese quien pueda”.

Sí. Intentarás sacar TUS castañas del fuego, sólo del que a ti te toca. Tragarás con tu parte alícuota de esfuerzo y sólo con lo que crees que te corresponde y tirarás “palante”, con el fin de, al menos, salvarte tu.

De aquello tan lindo del juego infantil del escondite, que te encantaba con 12 y 13 años, aquel que decía: POR MI Y POR TODOS MIS COMPAÑEROS…¡ Y POR MI EL PRIMERO!, de eso queda solo: Y por mi el primero.

¡A ver! ¡Es natural! Con 20 o 30 años uno ya sabe que intentar convencer es un trabajazo y pocas veces sirve. Uno comprende que va a crear su propia familia y que esta ha de ser TU familia, ni la de los padres, ni la de los amigos. LA TUYA.

YA ERES MAYOR, ya ha llegado el tiempo soñado y cuando ibas a ser …

Con estupor ¡como poco!, compruebas que tu salario que te hacía libre cuando aun estabas en casa de los que te trajeron al mundo, ahora se te va en recibos, esa hipoteca que es pura extorsión… Trabajas más que te permiten descansar y te rodean unos niños que querías tener, pero que te chupan la otra mitad del salario.

¿¿Dónde está ahora ese mundo idiota, la fe en ti mismo o esa fuerza que de noche te falta incluso para cenar y hablar al tiempo?? ¿¿Y todo lo que queda es el “fin de”…, esas horas de las que una buena parte se te van en agonizar, pues sabes que acaban el lunes a las ocho y media, cuando entras al trabajo??

¿¿¿ESTO, ERA SER MAYOR??? ¿Esto lo que yo entreveía cuando soñaba?

Evidentemente, NO.

Aun el más bondadoso entonces se frustra, se deprime o se cabrea y TODOS sienten que cayeron en una trampa: LA VIDA.

Ahora es cuando uno asegura: ¡¡¡LA VIDA ES UNA MIERDA!!!

Y la tentación es fuerte, apabullante. Lo fácil es coger el toro por los cuernos y apechugar. O sea poner el pecho por delante contra viento y marea. Ya has sufrido un par de ventiscas y alguna marea que otra, eso si has tenido suertecilla. Muchos arrastran un historial de fracasos demoledores y de los sueños del adolescente, ha nacido un egoísta.

Ni te importa ya el mundo, ni cambiarlo, ni lo que a otros les pase.

“De ellos depende”. ” !Que se busquen la vida…!”…Como mucho ayudarás al que te ayuda. El resto, que con su pan se lo coma. ¡¡QUE APECHUGUEN!!

Desde que el mundo es mundo todos hemos optado por algo como esto o muy parecido. Nos quejamos de las injustas reglas, de la deficiencia de la justicia humana, del gobierno, del sistema, del vecino, del pariente…Pocos buscan a aquel infante esperanzado y le dan cancha. Triunfa la mediocridad y el miedo, porque ni el puesto de trabajo está asegurado.

Y sin embargo, no te dieron garantía ninguna de poder realizar tus sueños. TU ACEPTASTE EL ENGAÑO. Te dedicaste a ser “joven”, es decir a tirar de tu cuerpo y tus fuerzas, como si fueses superman. Te sedujo una verdad a medias y te acostumbraste a esconderte bajo una máscara socialmente aceptable, tragando con los principios y valores que antes te parecían incomestibles y a llenar tu vida de ruido, actividades y ausencia de reflexión.

La fuerza del manantial que recoge afluentecillos y crea un río potente y desbocado capaz de oradar la tierra y cambiar su faz, se te fue por la boca, en las borracheras de niño, en los tiros al aire de machadas o de presunción absurda y en los torneos para ver cuanto más que el otro/a, tu figura podía ser del hombre y/o la mujer 10, siempre según de acuerdo con aquel mundo que quisiste demoler…

Te diré una cosa: El que eras sigue ahí. A un milímetro de tu piel continúa vigente tu potencia de río. Nada ni nadie puede matar eso. Sólo tu, si crees cierta la pesadilla del engaño, SOLO TU si crees que has cambiado y perdido. Ser mayor es ser libre, pero no has descubierto el cómo.

La vida es. No es ni una mierda, ni un paseo por las nubes. ES. Tiene sus reglas, pocas, pero no te permitirá que violes ni una sola de ellas. Si te lo permitiese, a ti que sigues siendo el niño esperanzado y aburrido de ser pequeño, la rabieta te podría permitir destruirlo todo. Destruirte.

Como una madre te enseña. Te pone frente a ti mismo en forma de espejos. Tu eres un completo. Todo en ti es doble y cada cosa en ti tiene dos extremos. Esos espejos son los otros.

sonrisa

Tu escogiste un extremo. Es inevitable. Pudiste escoger ser alto o bajo, pero  nadie es bajo y alto a un mismo tiempo. Pudiste escoger ser trabajador o vago. Pero no ambas cosas. Escoger ser veraz o mentir y has practicado má, aquello que te ha hecho creerte el ganador. Independientemente de que luego perdieses, tu escogiste ser una parte del todo, representado por eso que se llaman virtudes y defectos. Te buscaste defectos confesables, escondiste los inconfesables para el hogar y no siempre, y decidiste qué virtudes querías exponer. ¿Qué crees, que lo otro ya no está? Está. Lo protagonizan para ti los demás.

¿Sabes lo que en verdad hiciste? TE ADULTERASTE. El niño tenía y tiene, pues no ha muerto, vive en ti con la misma fuerza y aceptó poquito a poco dejar de ser él/ella. Copió conductas de esas que quería cambiar…Aceptó que la vida “te obliga”. Creyó que ser mayor era bajar la cerviz y someterse al esfuerzo, la resignación y en suma a la MUERTE.

Morir no es gratis, ni rápido. Morir es el largo camino que tomas cuando crees medias verdades inscritas en la publicidad, los dichos populares y la conductas que compras a tu familia como verdades. Cada una es una gotita de veneno que te adultera, te produce rabia, miedo, incontinencia, dolor…CADA GOTITA que tragas, parte de un pensamiento desesperanzador, una creencia común absorvida sin mediar juicio crítico alguno.Te entra al  mirar y ver a los mayores que antes que tu se hundieron. Es el efecto “epidemia”.

Si a otro le pasa, si les pasa a todos…¿No iba a pasarme a mí?

Ese idea genera según tu personalidad una emoción instantáneamente. La emoción no es psíquica sólo. Es una descarga de neurotransmisores y hormonas. Y nada es dañino una sola vez. Pero como te creas realmente que “LA VIDA ES ASÍ”, como te bases en lo que sucede a la mayoría, la epidemia amarga y agoníca ya te ha cogido por banda. Tenderá a perpetuarse, justo igual que un virus que te come hasta matarte. Si tus pensamientos se repiten dando la razón al mundo, cuando quieras acordar habrás creado bilis por un tubo, o adrenalina para matar a un hipopótamo. O cualquier otra hormona. Habrás  agotado tus reservas de endorfinas, dopamina, oxitocina y serotonina, creadas esas veces en que reíste, bailaste, hiciste el amor bien o soñaste. Tu hígado, tu tensión arterial, tu páncreas o tus riñones, o la espalda, o lo que sea que tus pensamientos convirtieron en exceso, te dará un toque.

¡Vaya…Pues si que es jodida la vida!¿No?

No. Ella como amorosa madre te indica con cuidado, que estás matando al niño que vive aun con ganas en ti, que de seguir así, gota a gota tu adulteración es tal que tu cuerpo va a quedar inservible…¡¡¡¡PARA!!!! REFLEXIONA.

La Vida no es jodida. Es sabia. Siempre puedes variar tus pensamientos. En tu “coco” ahí sí que sólo mandas tu. CAMBIA TUS PENSAMIENTOS Y CAMBIARÁ TU VIDA.

¿Qué pensamientos? Esos que creíste, que convierten tu vida en asqueroso campo de inseguridades, de miedo, culpa, o aceptar que: “…Es que, esto no lo puedo cambiar”.

Tenemos tanto poder como para perpetuar lo que vemos y nos daña. Pero es posible revertir esa fuerza. La realidad es producto del ayer de tu mente. Tu mañana será producto de tu mente de hoy.

No son los demás. Ni el sistema, ni el gobierno, ni la sociedad, ni los amigos, ni el vecindario o la familia…Ninguno de ellos piensa dentro de ti. Puedes o no compartir sus ideas sobre la vida y las cosas.

“Es muy difícil sacar una plaza en una oposición”. “Es muy difícil que alquile esa casa”. “Es muy difícil que me den el puesto a que aspiro”. ” Seguro que…”. ” Piensa mal y acertarás”…Son sólo una muestra. Pensamientos como esto son actos de fe continuos de quienes poseídos por el miedo, crean realidades consecuentes a sus miedos.¡¡Gente contaminada, adulterada por la epidemia!!. ¡¡Nada hay tan potente como el miedo para materializar justamente lo temido”.

La realidad no es ni positiva, ni negativa. Tiene su inercia, es decir, va por donde parece que va mientras uno no decide PENSARLA DE DIFERENTE MODO.

Un idea llena de fe no genera una realidad inmediata. Muchos pensamientos positivos con una dirección concreta crean también una realidad. OTRA distinta. Hay un efecto curioso. A mi me recuerda al cajero.

Vas al cajero, aprietas un botón para que se cumpla la tarea asignada a ese botón. Lo presionas y aparece en la pantalla:

“¿Quiere consultar su saldo?”

¡A ver…! ¿No he pulsado ya esa tecla? ¿Para qué me pide que se lo confirme? ¡¡Pues me lo pide!!

Así funciona también la creación de la realidad. Tu mente cumple por costumbre. Tu eres pesimista…Te presenta opciones de vida fruto de ese pesimismo. Y si dices: “No, yo es que lo que soy es realista…”, déjame decirte que la realidad no es una. No es objetiva. No se es realista nunca. En todo caso se fía uno de la memoria por la epidemia…, porque el montón de realidades posibles que se nos quedan en el tintero debido a la “epidemia reinante” precisamente, es infinito. Hay muchas realidades en cada día de tu vida, muchas en cada instante…Y no las ves, ni las haces reales por miedo, porque ya estas envenenado por la epidemia, porque ya has aceptado que “la vida es así…”. Y antes de que pueda convertirse en costumbre nueva ser optimista, que no equivale a ser tonto, antes, surgirá en ti la duda. YA LA HAS FASTIDIADO.

De hecho ya estás generando el infarto, la úlcera, la tensión arterial alta o el lumbago que te hará creer que eres vulnerable y que los que creyeron antes que tu en la fuerza de la epidemia tenían razón.

¿Qué hacer?

Hay una estrategia para hacer tuya una nueva visión. FE, esperanza y voluntad, mucho más al principio, pues tu mente intentará que sigas contagiado y creas lo que todos creen. Te traerá fracasos antes de que tu nueva visión empiece a darte nuevas realidades. Te lo advierto, porque frustra mucho cambiar y que aparentemente todo se repita, incluso se te acumularán “miserias”, “desgracias”.

Es la hora de dar fuerza a tu niño/a. Cree. Sigue, sigue y un día te asombrará cómo de maravillosa es la vida, cuando aprendes sus reglitas.

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