¿¿EDUCADOS?? No. ABORREGADOS.

Soy maestra, Mi función es recibir a niños de 2 y 3 años y llevarlos hasta sus 6 años, poniendo a su disposición las técnicas de leer, escribir, contar y operar para que entren en un túnel del tiempo que les llevará al siglo XVIII.

Hoy  hablaré de lo mío, de lo que descubrí casi por casualidad que me entusiasmaba hasta el punto de no mirar el reloj, de no sentir que trabajo. Hoy seré la voz, si puedo, de mis niños y niñas, esos que no saben siempre explicarse, que me sorprenden casi a diario…

El otro día empezábamos a poner los cimientos de un conocimiento: QUÉ ES EL ESPACIO.

Me senté con ellos y les pregunté qué querían saber. Uno empezó y dijo:

-Quiero saber por qué se encienden las estrellas sólo por la noche.

Otra dijo:

-¿Y por qué se enciende el sol….?

Uno más quería saber por qué la Luna sólo sale de noche y otro decía que cómo llego al sol el fuego para formarlo…Y uno más dijo que cómo llega la luz del sol hasta la tierra…Y otra que por qué bailan los planeta al rededor del sol…Y aun otro se preguntaba cómo nos llega la luz de la luna…O cómo se mueven los cohetes, o cómo se hicieron los planetas o cómo desaparece la luna, o cómo se fabrican cohetes…

Mi sonrisa crecía. Es evidente que la televisión les ha contado cosas, pero que sus corazones y mentes se hacen mil y una preguntas que quieren responderse.

¿Me comprendéis si os digo que vivir esto con 16 peques de 5 años, alguno aun con 4 años, es un privilegio?

Yo llegaría al colegio y dejaría mi intuición volar a su aire y haría mil salidas cerca de la clase a MIRAR, a descubrir el mundo y a responderles sobre cosas interesantes. Sin embargo he de someterles a la grafía de una letra “A” en minúscula, una que ya ni Dios hace…Pero que debe responder al difícil ejercicio de dar”la mano a la letra anterior y a la posterior”.

Cuando surge una duda y me voy a dibujarles a la pizarra cualquier proceso, me miran con tanta atención, que sus bocas se abren a veces y no se oye ni una mosca. Eran 27 el pasado curso y ocurría lo mismo. Cuando les hablo de cualquier cosa ME SIGUEN sin rechistar y sin que ni un momento deba decir: ” SILENCIO, escuchadme”.

Por contra, cuando quiero que me vean hacer una suma o una letra, tengo que callarles primero y cuesta que no pierdan la atención.

Podría ser magia para ellos, un payaso ahora, una actriz luego, un ser amable, porque ellos quieren abrazarme y no esperan a que sea el momento. No. Se levantan cuando les sale y vienen a abrazarme sin más.

Mucho del tiempo que les dedico, he de rellenar hojas inútiles de objetivos, contenidos y criterios de evaluación, con frases que no son coloquiales, con expresiones muy generosas que pretenden de mí que haga tantas cosas, que a veces me pregunto si quienes hacen la ley creen que en la escuela el reloj se para, porque no es posible contarles tanto como nos piden que les contemos, sobre todo porque de todo eso, mas de la mitad no les importa un cuerno y lo olvidarán.

A veces, los maestros de escuela parecemos héroes, porque hacemos lo que nos mandan y lo que queremos hacer, aquello en lo que creemos, a pesar de tanta reunión con inspectores que jamás tienen en cuenta algo tan simple como el espacio. El año pasado entró de visita uno…”Mire, le dije: enseñanza individualizada con 27, personalizada  y demás…” Si tienes 29 alumnos te dividen la clase. Con 27 es como si fueran doce. Y tengo la suerte de estar estrenando un edificio nuevo, eso sí, uno que no dispone de almacén.

En educación infantil disponer de un lugar al que llevar cosas que sirven un tiempo pero luego estorban, no le preocupa a nadie. Que los críos tengan tan poco espacio, que las peleas por el roce surjan de continuo, no es tema de conversación. Los arquitectos que diseñan estos edificios NUNCA preguntan a quienes los usan. ¿Pa qué? Ellos diseñan y cobran. Lo de menos es si tiene sentido práctico su diseño…

Pero siendo esto importante, no es nada comparado con la salvajada de adocenar a las criaturas que SON geniales como habéis visto.De cinco horas he de dedicar mas de tres a “siéntate y cállate” porque me exigen que lean con 6 años, cuando leer es un ejercicio de la mente que ocurre solo casi, a los 7 años.Mis compañeros quieren que conozcan letras que para ellos son la misma. Un pez es un PEC para los míos. Más tarde no confundirán más ese fonema y su grafía, pero hoy por hoy les importa escribir, no cómo escribimos nosotros… Un TE CIERO es más valioso que un “te quiero”, por lo menos para mí…

Gastamos horas en contenidos lúgubres…Y el año pasado, que iniciamos una forma novedosa de hacer problemas, de pronto la pesada hora de “mates” era la que deseaban ver llegar…¿Sabéis qué pasó? Pues que en lugar de darles un problema, les propusieron pensar y hacer ellos sus problemas. No buscaban qué hacer si restar o sumar para salir del paso. Pensaban, para hallar la operación que cuadrase a su deseo de saber.Y la hora de aburrirse fue la hora “GUAY”.

Cuando compruebas las posibilidades tan apabullates, tan inspiradoras de cinco horas con niños y niñas, cuando vive su interés y en lugar de enselar, ayudas a aprender…Dan ganas de llorar. ¡Si no fuera porque sé que nunca nada es para mal…!

Las cosas han de ir mucho tiempo muy mal, peor incluso: fatal, para pongamos orden en la desfachatez y que el norte natural sea la dirección a la que dirigirse por fin.

En el siglo XVIII se inició una nueva humanidad. Pensadores, políticos, filósofos, literatos y sobre todo el pueblo, iniciaron un tiempo en que lo justo debía ser, no más el abuso del poderoso porque sí. Y la ciencia proporcionaba elementos para facilitar la vida. Un siglo más tarde surgían descubrimientos, fábricas y de pronto, la mano de obra debía tener una mínima información para saber si quiera mover una palanca o salir por la puerta correcta. Debían contar bien, sumar un poco y surgieron las escuelas por todo el mundo…, casi.

La educación UNIVERSAl, nada menos que eso, se hizo necesaria y el país con menos analfabetos, era rey. Analfabeto, que es sinónimo de tonto, es un insulto para gente capaz de regir sus vidas aun sin saber leer o contar más allá de cien. Pero hacía falta leer un poco…No les iban a dar tiempo para leer a Descartes, a Nietzche o a Freud. No. Eso podía convertirles en disidentes, pero un mínimo era vital. Si no las fábricas no producirían y sus bolsillos no se llenarían lo suficiente.

Ahí nació la escuela a la que hoy, con muy pocas variaciones van mis niños.

EL MUNDO de 2016 no se parece nada al de 1816….PERO SU ESCUELA ES CASDI IDÉNTICA.

Hace más de cien años un grupo de pedagogos, psicólogos y sociólogos descubrieron que la mente antes de los 7 años no procesa la realidad a través del cerebro izquierdo y ve TOTALIDADES, no partes. Pero cuando en el siglo XIX llegaban alumnos a la escuela tenían más de 6 años, a menudo 8 y 9. Ya pensaban como adultos y podían leer sumando letras, que sumaban sílabas y luego formaban palabras y frases.

A un pequeñín de 4 0 de 5 años puedes pedirle cualquier cosa. En la India, en las basuras buscan dos hermanos. Uno de tres tira de otro de año y medio y con lo recogido llevan a casa unos céntimos. Trabajan ya… Pueden. YA LO CREO. Y si tu sientas a un peque a leer y le enseñas la m, la a y le dices: ” Esto suena MA Y DOS VECES DICE “mama””, ese peque si te quiere, o si le fuerzas, leerá. Odiará lo escrito y le dolerá memorizar un texto, pero leerá. En cuanto tenga 16 apreciará más trabajar y un sueldín, que buscar información…, Y trabajará no en lo que quiera, sino en aquello en que no tiene más remedio que desaprovechar sus dotes, porque le enseñaron antes de tiempo a leer con un sistema de lectura inadecuado para su mente y repudiará los negros gusanitos que forman palabras.

Será elegante y comprará libros mal encuadernados para regalar por Navidad tal vez, pero si se los regalan, irán a descansar el sueño de los justos en una estantería…, con suerte.

No creo que todos debamos ser letrados, o ingenieros….Pero todos deberíamos poder disfrutar la lectura. Todos deberíamos conocer a través de la información que dan los grandes pensadores cómo es nuestro mundo, nuestra historia…, o qué dice la ciencia.

NO INTERESA. Saber es una amenaza. El que piensa por si mismo y es original es peor que un virus. El poder nos quiere tontos, o distraídos con el consumo, los acontecimientos deportivos, o lo poco que nos deja saber la prensa de lo que se cuece en la política.

¿¿Cómo lograr que sepan sin saber??

FACIL. LLenemos la infancia de insatisfacción, de falta de autoestima y muchos programas de televisión amarillos en cuanto crezcan. Que no jueguen. Eso desarrolla la mente. Que estudien dos y tres idiomas sin conocer el propio. Eso les atontará más….Y que vayan a muchas actividades extraescolares. Con suerte no pensarán más que cómo salir de ese atolladero, pero no en sí mismos, la vida o el universo. Y luego convénceles de que si no votan no pueden quejarse, y te votarán a ti que jamás les contarás con qué intención te presentas a unas elecciones.

El sistema educativo, el español seguro, otros casi seguro, no quieren que la gente crezca y piense. No pretende el aprendizaje de los pequeños y adolescentes. Cría votantes que odien las matemáticas, la lectura y que se entretengan con maquinitas virtuales. Así, ellos camparán a sus anchas manejando la información a su antojo.

Suerte que esto toca a su fin. En la vida humana los finales y los principios son extensos en años, pero algún día los padres se revelarán y no permitirán más que sus niños sufran por aprender quebrados, fracciones las llaman ahora, que casi nadie utiliza.

Con 18 años, mi hijo me pidió un móvil con wifi para copiar en los exámenes.

Toda mi base moral se revolvió. ¿Cómo? Si. lo quería para copiar.

-Mamá…De nada de lo que he aprendido en Primaria y secundaria, me acuerdo.No voy a desgastarme en más memorizar, para que no me sirva.

¿Dónde quedaba la honestidad y la decencia? Mantuve una larga charla con él… Y le compré el móvil.

Yo tampoco recuerdo las capitales del mundo, ni los afluentes de los ríos que jamás visitaré, ni sé cuando venció Inglaterra a la Armada invencible de Felipe II. Desde luego nunca he usado para nada el poco álgebra que tuve que hacer mal tantos tiempo, ni el máximo común múltiplo …¿O era el mínimo? Ni siquiera he necesitado hacer raíces cuadradas, más que para el colegio.

Me hubiera venido mejor ese tiempo para conocerme, descubrir lo que sentía y entenderlo, aprender a cómo ser más paciente, o más sobre el inconsciente humano…Pero lo aprendí de mayor y no en clase alguna. Además eso, no interesa que lo aprendamos.

La escuela actual va a cambiar.

¡¡Fenómeno gracioso!!:

TODAS MIS COMPAÑERAS DE INFANTIL, o casi, son progresistas y han optado por esperar a que el niño esté listo para aprender. No sé que pasa más allá…De pronto los objetivos, los plazos, todo lo que no es aprender y disfrutar, deja de contar casi para todos. Y los padres, aun los hay que presumen de NOTAS de evaluación, sin haber aun descubierto cuánto daño sufren esos hijos que con tantos títulos ya ahora, “se comen los mocos”, pues no hay tantos puestos para titulados infelices, cansados de presentar curriciumlums y no ser ni llamados.

Si en Infantil ya se respira otro aire, tarde o temprano ese huracán en ciernes asolará las estructuras de Primaria y por fin ir al colegio dejará de ser torturador.

 

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