VARÓN: Hijo de mujer…(2)

Una bobada ¿No? ¿De quien va a ser hijo? Pero hay una idea que olvidamos: Somos DADORAS DE VIDA.

¿Y ellos? También, claro, pero ponen bastante menos interés. Sin reproches… Tienen tanta progesterona dentro, que son capaces de matar por una mujer…¿Recordáis a Elena de Troya? Y en cualquier bar o discoteca…¡Que le pisen a un machito su chica!¡Torta segura!

Estas reacciones habla de un comienzo... Las historias tienen inicio, nudo y desenlace. Y eso es el comienzo solo.

La humanidad tiene en general un gran desconocimiento. Tampoco hay que culparse, ¡Con sobrevivir a veces queda poco tiempo “pa más”! Pero TODOS NOS QUEJAMOS DE LA VIDA, muchos se sienten en una trampa… Mi madre sin ir más lejos. No lo creí y seguí buscando, porque la naturaleza no para quieta…Sólo perece quien no evoluciona.

Esa preocupación por salvar especies…Y mira que adoro los bichos… Sin embargo algunos no desaparecen por causa del hombre. ES LA EVOLUCIÓN. Hay que ponerse las pilas que decimos en España…

Va siendo hora que en vez de quejarnos, tomemos el toro por donde pinche. Hay una labor de amor que las féminas tenemos por delante.

Basta de buscar príncipes azules…Busquemos hombres. Lo hacen los animales hembras. ¿¡Vamos a ser menos!? Y si el hombre que no surge, tal vez debas proyectarlo tu.

Si como Jung decía, el psicólogo suizo, hay una realidad en mi que esconde un varón, puedo proyectarlo,  ser yo proyector y él la pantalla. Más aun, puedo empezar a ser hombre y mujer, mostrando cómo me gusta que sea mi hombre. Cuando ellos vieran que pasamos de gilipolleces, toda su testosterona espabilaría.

Hay un pájaro que teje un nido y lo cuelga del árbol. Una pajarita le mira. Cuando termina, ella inspecciona. ¿No le gusta…? Tranquilamente se lo tira y… ¡Mira que le ha costado al pobre! Sin piedad. FUERA. ¿Crueldad? No. Si el pollo puede caerse, ese pájaro no será padre de sus hijos.

¡Hombre a nosotras se nos supone mayor sensibilidad…!

Pero además de sensibles, somos dadoras de vida. MUCHO OJO. Si yo puedo ser madre, mejor me aseguro de qué padre escojo.

La vida marcha desastrosamente porque estamos en el nudo. El nudo en una historia tiene despropósitos que llevan al final feliz. Porque… ¡¡¡NUESTRO FINAL COMO ESPECIE ES FELIZ!!! Sólo…¡¡ A PONERSE LAS PILAS!!

La historia de Shakti desvela que las ideas más eficaces surgen del cerebro derecho, de la visión HOLISTICA. Holística quiere decir total.  Ellos son más de mirar lo que hay delante. Nosotras lo vemos, pero con el oído en ayer y mañana y el ojo en tres lugares distintos… Esto estresa, lo sé, pero es cosa del nudo, si buscamos un buen desenlace.

No es eso de que tienen “una neurona” y además centrada en el sexo. Es que las madres no guiamos a nuestros varoncitos, crecen antes de que te des cuenta y ya son machos, no varones. Y es así, porque como pretendientes, les consentimos gilipoyeces a montón.

Buscamos al señor azul y lo vemos en el guaperas, nos colamos por él y olvidamos nuestra función primordial:  DAR VIDA.

No va solo de hijos biológicos sanos y bien criados.

HAY UN HIJO, otra realidad psíquica que es la que se queja, porque queremos otro desenlace.

¿CUÁL?

Hombres y mujeres queremos llegar a ser.

Nacemos biológicamente sin control. Pero psíquicamente podemos nacer y ser padre, madre y la partera propios.

Podemos dar vida a nuestro propio personaje, uno mismo. Alguien podría decirme que eso ya lo hacemos.

¡¡¡No me hagáis reír!!!

Ser YO es lo más importante por hacer. Y si lo llego a ser, qué curioso, seré también tu y el otro y cuanto ven mis ojos.

Los sentidos hacen creer que lo que veo es lo que hay…¡Vaya engaño!. Conviene saberlo. Lo que veo es la punta del iceberg.

Cuando Shakti dice a Shiva, su amor, que NO PIDE NADA A PARTE DE ÉL, expresa que puede amar a uno fuera de ella, como al varón que oculta dentro. Puede amar, porque dar vida es amar.

Lo que hay que amar esta en mí. Mi pareja es el campo de juegos, de acción, donde veré DE QUÉ soy capaz y cómo hacerlo.

Ni siquiera sería necesario otro/a si supiésemos pensar/SENTIR sobre nuestros actos, los de nuestros padres y poner orden solitos. ORDEN, no egoísmo.

Cuando mantengo mi posición irrenunciablemente, no veré lo que el otro es y necesita.

¿ Y si me meto en su piel?

Llego de mi trabajo. estoy cansado/a. No quiero rollos…¡ Quizá hoy! Lo dejo para el “finde”. El fin de semana sigo en mi torre. Espero que el otro/a vea mi dolor, mis trabas, mi cansancio… Llegará el verano… Y siento tanto hastío, estoy tan harta/o de que todo siga no igual, mal, directamente mal, que ni me pongo en propia piel. Sólo mis quejas, busco culpables, que nunca soy yo la causa y luego diré que la vida esa una trampa.

¿Recuerdas con cuanto amor le mirabas un día? Él sigue siendo aquel. Está. Disfrazado, quizás irreconocible, pero sigue ahí esperándote.

Porque señoras, el primer paso siempre es nuestro. Ellos saben de espacios exteriores…Pero del único espacio interior que importa, sabemos nosotras: EL ALMA, lo psíquico.

En vez de contarle a tu íntima como te trata de mal….¿Probamos a tratar de entenderle?

Es competitivo, posesivo en general. Nadie le contó que tiene tanto corazón como tú, que hacer el amor no es decir: “¡Ponte nena!”. Pilló de reojo un programa de sexo en la tele y esta buscando tu punto G. Pero no sabe ni dónde estás tu…, como para encontrar el puntito de marras…

Si tienes un varón por pareja ya y ha descubierto que hay más que follar en el mundo, te felicito, pero no lo desaproveches.

Estamos diseñadas para amar. Para exigir ciertas cosas de una forma concreta también, pero hay una ternura nueva en la cara conocida para mi corazón cansado, de quien acepté como padre de mis hijos.

Yo me enamoré al menos dos veces de mi hombre. Me negué a ser su madre. ¿Sería un error? Si hubiera aceptado un tiempo ser su madre, tal vez habríamos parido juntos él a su nuevo yo, y yo al mío.

Ser madre no es lo que dicen. ES:

UNO.- CONSERVAR; el hijo ya está en tí, tu felicidad está muy cerquita. Te conviene cuidarle.

DOS.- PROTEGER, aun de sí mismo, advirtiendo, consolando, con-pasión, que significa vivir SU problema como lo pasa él.

TRES.- TRANSFORMAR. Lo mismo que tu cuerpo alimenta y transforma al bebé, tu tienes la potestad de transformar.

¿Cómo? Abandona tus interpretaciones de su conducta, tus juicios previos. Hay otra forma de ver eso que tanto te irrita. BÚSCALA.

¿Dónde? Te va sonar raro: EN TI.

Lo que de él tanto te incordia es un fantasma de tu niñez. Mamá hacía eso con papá y permanecieron juntos. Por eso tu repites. Un ejemplito:

Mi madre dejó de trabajar para casarse y ser madre. Mi ideal fue ser madre y esposa. Y esperé que él hiciera como mi papi: Trabajar mucho y traer dinerito. Pero ni era mi padre, ni yo mi madre. Lo que me escandalizaba era lo que no respondía al patrón cosido en mi psique.

Recuerdo uno de mis motivos de ruptura. Es de risa…Me era insoportable que al lavarse llenase el espejo de gotas.

¿ Tontería? Pues quise cortar por ESO unos meses tras la boda.

Dice Dane Carnegie:

 No es lo que ocurre, o quien eres, donde estás o qué pasa, lo que te hace infeliz. ES LO QUE PIENSAS SOBRE ELLO.

Yo pensaba que limpiaba cual ratita presumida porque el lo viera y él no tenía la más mínima consideración ni por mi, ni por mi trabajo… Yo le importaba un bledo. Y eso día tras día. Pedí que tuviera cuidado una y otra vez. Llegó a parecerme tan insensible conmigo, que más valía romper.

¡Menos mal que su suegra, me puso las pilas!

Me hizo verle…, meterme en su piel: “Camina muchas horas. Llega muerto. Se lava las manos. ¿Es prudente exigirle cuidado cuando sólo desea tumbarse y descansar un rato?  ¿Crees de veras que no valora el baño impoluto que le ofreces, tu trabajo? Llega tan agotado que si ve sus manos ya le basta. ¡Como para tener cuidadín con el espejo…!

¡¡Qué distinta vista!! Yo sólo veía mi parte. Daba la lata con mi rollo. Y él prometía lo que no podía cumplir, agotado de trabajar para que yo comiese…

Creía que nuestros trabajos valía lo mismo. Sí, igual, pero no exigían el mismo esfuerzo. ¿No le amaba? ¿¿Qué demonios hacía protestando por unas cuantas gotas?? Al día siguiente podía o no limpiarlas, pero decidí que mi casa iba a brillar como los chorros del oro. ¿Quien quería eso? ¿Por qué pasarle el muerto si me importaba a mí?

A veces son cosas más graves, pero rara vez miramos con los ojos con los que mi amado las ve.

Las señoras dirán:

¿Y ellos por qué no lo hacen?

En el libro sobre las diferencias sexuales no decía que ellos tienen nuestra sensibilidad. Pasan de limpieza. Les agrada, pero no mantenerla. Eso es de las que en la cueva no tenían más remedio que ordenar y limpiar para hacer sitio para vivir. ES NUESTRO. ¡No hay más que visitar (siempre en general), la casa de un soltero! Y viven…No mueren, entre mucha mugre incluso. Pero es que en la selva hay polvo, los páramos no están barridos, ni la sabana sin cacas…

¿Que es otro tiempo?

Sí y no. Desde el Australopiteco han cambiado las cosas. Ellos han inventado electrodomésticos que no van a usar, para facilitar tareas. Tu puedes abrazar la mugre. o limpiar. Pero si limpias, no quieras brillo como yo, o que ponga su ropa en la lavadora…ESO NOS IMPORTA A NOSOTRAS.

Si en vez de seguir el modelo de casa creas el tuyo y lo comentáis…¿Habrá acuerdo?¡Sé comprensiva…! Pero a tu hijo, no le trates como mamá a tu papá. Trátale como el príncipe de tus sueños y enséñale lo que creas que es un hombre, un varón, nacido de mujer.

 

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